¿QUÉ ES LA ESPIRITUALIDAD?

La espiritualidad es el viaje de regreso a quien realmente somos. Es recordar que nuestra verdadera naturaleza es la Conciencia eterna, no un yo personal. El camino espiritual se centra en soltar este yo personal desvelando el verdadero Ser.

¿QUÉ ES DESPERTAR?

Un despertar es una apertura en la que se experimenta la realidad Ilimitada por unos instantes y la percepción se transforma. El amor, paz y claridad que emerge aviva un profundo anhelo de la Verdad. El despertar completo se llama autorealización o iluminación: es la muerte (disolución) completa y definitiva del ego (yo) y su dualidad quedando solo la Conciencia pura dichosa de ser.

¿QUÉ ES LA NO DUALIDAD?

No dualidad es la experiencia de la Verdad, la más simple y profunda verdad que se encuentra en el núcleo y esencia de todas las tradiciones espirituales. El término viene de la palabra sánscrita Advaita que significa No Dos (no dualidad) y se refiere a que la realidad, lo que existe, es Uno sin segundo, no hay dos. La aparente dualidad y multiplicidad que percibimos es una falsa apariencia así como el yo que hemos convertido en un objeto que creemos ser.

EL ADVAITA

En India, los textos sagrados mas antiguos son los Vedas, revelaciones que obtuvieron los antiguos rishis (sabios) y pasaron de generación a generación. Vedanta significa enseñanzas finales o enseñanzas más elevadas de los Vedas, y son las encontradas en los Upanishads. El Advaita es la rama más profunda del Vedanta. Emerge de los comentarios que Shankara (788-820) desarrolló y extendió a partir de los Upanishads y la sabiduría de Gaudapada, el maestro de su maestro.

La esencia se resume en el mismo significado de la palabra Advaita en sánscrito: no dos (no dualidad), y su declaración: lo que existe es Uno-sin-segundo, no hay dos, y Tú Eres Eso: Brahman (eterno, ilimitado..)

LOS SABIOS

Un sabio es aquel que ha realizado su naturaleza infinita de pura Conciencia y vive como tal. Tal fue el caso de Buda, Jesús y otros que nos mostraron el camino. Uno de los sabios más importantes del siglo XX es Ramana Maharshi.

RAMANA MAHARSHI

Ramana Maharshi es el ejemplo vivo de lo que transmite la enseñanza del Advaita Vedanta.

Su vida estuvo marcada por su pronta autorealización cuando, de forma natural, tuvo el despertar completo al que apunta esta milenaria tradición. Tras esta experiencia, se desplazó a la montaña sagrada de Arunachala, donde pasó el resto de su vida. Encarnó la esencia del Advaita en su forma pura y refinada, y, con sus breves y profundas enseñanzas, le dio una mayor claridad y nos mostró cómo ponerla en práctica.

Tanto su vida como sus enseñanzas son una emanación de sabiduría, amor, sencillez y verdad.

SU VIDA

Nació el 30 de Diciembre de 1879 y a los 16 años, sin conocimiento alguno de las escrituras, realizó su naturaleza al indagar en su identidad, en un momento de intenso miedo a la muerte sin causa aparente. En ese instante, centró la atención tan profundamente en su ser para investigar quién era el yo que iba a morir, que su verdadera naturaleza se reveló, destruyendo para siempre todo rastro del falso yo.

Poco después, en Febrero de 1897 se traslada a Arunachala, donde vivió en sus cuevas guardando silencio durante varios años. Algunas personas se acercaban a él y en 1901, un humilde y modesto devoto comenzó a visitarle y hacerle preguntas, a las que él respondía escribiendo en el suelo arenoso. Su primera pregunta fue Nan Yar: ¿Quién soy yo?. Años después, él mismo revisaría las respuestas que el devoto anotó, y que se recogieron como sus primeras enseñanzas.

Se trasladó de las cuevas a los pies de la colina en 1920, donde al poco comenzaron a construirse las cabañas que dieron lugar al que hoy en día es el ashram. Permanecía siempre disponible, a través de su silencio o palabras, para los muchos visitantes que acudían, y trataba a todos por igual, incluyendo animales y plantas. “El silencio de Ramana era como un fuego que te llevaba hacia tu interior, una fuerza que te conducía hacia tu Centro» decían algunos. En 1940 llegó Paul Brunton, y escribió el libro La India Secreta que impulsó a que muchos occidentales viajaran a visitarle.

Cuando a Ramana le preguntaban por su gurú, él señalaba a Arunachala, y decía que era el Ser, y le había enseñado todo. A través de su inmenso amor por esta montaña con la cual es Uno, nos enseñó sobre la entrega y la devoción. 

Sri Ramana Maharshi dejó el cuerpo a la edad de 71 años. Su último día, a pesar de la lastimosa condición de su cuerpo seguía emanando Gracia. Unos instantes antes de su partida, espontáneamente, la multitud de devotos que estaban sentados fuera comenzaron a cantar Arunachala Siva. Al escucharlo, sus ojos se abrieron y brotaron lágrimas de felicidad. Sonrió, con inmensa ternura, y respiró profundamente una sola vez, ya no más.

«Dicen que me estoy muriendo pero no me voy, ¿dónde puedo ir? Estoy aquí» había dicho varias veces los días antes.

En ese mismo instante, una enorme estrella se arrastró lentamente a través del cielo y se desvaneció detrás de la colina de Arunachala. Muchos lo vieron desde incluso bien lejos, y sintieron lo que quiso decir. Eran exactamente las 8,47 pm del 14 de Abril de 1950.

SU ENSEÑANZA

Sus enseñanzas son sencillas, claras y de gran profundidad y sutileza. Se dice de ellas que es el néctar puro de la esencia del Advaita. 

Enseña que la felicidad y dicha eterna que buscamos es nuestra verdadera naturaleza. Y que por eso, para obtenerla, el medio principal y más directo es la investigación del yo, investigar quién soy yo

El decía: los Upanishads proclaman que Tú Eres Eso (Tat Tvam Asi), así que, tu respuesta inmediata debería ser investigar quién soy yo (el yo, el ser) hasta realizar tu verdadera naturaleza.

Enseñaba principalmente a través del silencio, como forma más elevada: la transmisión directa y silenciosa de corazón a corazón en la que el Ser se revela. Y la acompañaba a veces de palabras:

«Tú eres Brahman, eres el Ser, no eres la persona que crees ser» 

Decía que no somos conscientes de esta verdad porque está velada por la falsa conciencia de nosotros mismos, pero esta falsa conciencia puede ser erradicada al investigar y conocernos como realmente somos.

Cuando vemos una cuerda a lo lejos en la oscuridad y la confundimos con una serpiente, es necesario que nos acerquemos a mirar la serpiente de cerca para descubrir finalmente que es una cuerda. De la misma manera, es necesario que investiguemos cuidadosa y reiteradamente el yo que creemos ser para deshacer la ilusión y descubrir el verdadero ser. 

Esta investigación en quién soy yo, llamada Atma-vichara es, nos dice, el camino o vía directa a la autorealización, al Conocimiento del Sí Mismo. Nos enseñó que la práctica de la autoinvestigación o autoindagación es la práctica de la autoatención, la atención constante al Sí Mismo, como la herramienta más poderosa de autoconocimiento que conduce gradualmente a que la Conciencia «Yo Soy» que somos se revele por Sí misma. 

Así pues, Sri Ramana Maharshi enseñó dos caminos principales como prácticas espirituales (sadhanas) para el logro del autoconocimiento, el cual es el estado de felicidad eterna, perfecta y pura: 

  • 1) El camino de la autoinvestigación del Ser (Atma Vichara), conocerse a uno mismo (nuestra naturaleza real) investigando ¿Quién soy yo?. Es el camino del conocimiento, llamado en sánscrito Jnana. Conduce al silencio donde la Conciencia se reconoce a sí misma y la ilusión de la individualidad desaparece.
  • 2) El camino de la entrega al Ser: Atma Samarpana, la autoentrega. Consiste en rendirse uno mismo completamente a Dios/el Ser, entregar y rendir reiteradamente el yo con el que nos identificamos hasta que se diluya en nuestro verdadero Ser. Este es el camino del amor y la devoción, llamado en sánscrito Bhakti.  

Cuando se entienden de manera correcta, la autoindagación y la autoentrega son de hecho una y la misma práctica, tanto en su resultado, la extinción del ego, como en su práctica. Son la columna o eje de su enseñanza. Él decía que todas las prácticas espirituales para alcanzar la realización, son como arroyos que finalmente desembocan en dos grandes ríos, estos dos caminos, que llegan directos al Océano del Ser. 

Sus enseñanzas son sencillas, directas, prácticas, y accesibles para cualquier persona. 

La gran dificultad radica en el aferramiento y fuerte identificación que tenemos con el yo que creemos ser, y las fuertes tendencias e inclinaciones latentes en cada persona (llamadas en sánscrito vasanas), que generan gran cantidad de sufrimiento.

Sin embargo, según vamos recorriendo este camino de una forma lenta y constante, gracias a la autoindagación y la entrega al Ser en el corazón, permanecemos cada vez más instantes en la quietud del silencio de la Verdad que somos. Esta luz que Somos va purificando nuestras tendencias y voluntad, debilitando la falsa conciencia que tenemos de nosotros mismos, normalmente de una forma gradual y suave, y al ritmo adecuado para cada persona, y asentándonos en la clara conciencia lentamente. 

Es por lo tanto, para la mayoría de nosotros y paradójicamente, un camino a recorrer el retornar a lo que ya somos dado que nuestra percepción está velada, y sus enseñanzas enfatizan el aplicar estas vías. Podríamos decir que la práctica se resumiría en algo así como:

En cada instante, en cada momento, regresa a la Fuente. Fija tu atención en tu ser, el Sí Mismo, en cada momento, hasta que la ilusión del falso yo quede completamente disuelta

«Summa iru»  «Permanece en Quietud, en tu ser, date cuenta que en ti está todo»

OBRAS

Las escasas enseñanzas escritas que Sri Ramana nos dejó, emergieron como respuesta a la petición de algún discípulo, y normalmente en forma de verso. Posteriormente fueron recopiladas por ellos mismos y publicadas por el Ashram que se fundó a su alrededor en India.

Actualmente se encuentran disponibles en varios idiomas y varios medios. 

Sin embargo, las diferentes interpretaciones y traducciones han dado pie a algunas confusiones respecto a sus enseñanzas. Esto es debido a que muchas traduciones del idioma original: tamil (lengua del sur de la India) al inglés, fueron hechas por personas que no conocían bien sus enseñanzas. 

Michael James practica estas enseñanzas desde hace 40 años, y vivió allí con uno de los principales devotos de Sri Ramana: Sri Sadhu Om, con quien comenzó la tarea de traducir los principales textos de sus enseñanzas al inglés de la forma mas fiel posible a la enseñanza. Ofrece sus traducciones en su página web de manera libre. Algunas, han sido traducidas también al español. Aquí añado las más relevantes:

POR DONDE EMPEZAR

El texto más conocido de Ramana Maharshi es su obra «Nan Yar» o «¿Quién soy yo?», que contiene una clara exposición de la esencia de la vía de la autoindagación o Atma Vichara. Este texto se encuentra principalmente en dos versiones: 

  • en formato de preguntas y respuestas (es la más popular y la que ofrece el ashram). Puedes descargarlo aquí: Nan Yar
  • en formato ensayo corregida por el mismo Ramana. Puedes descargarlo aquí: Nan Ar

Además de Nan Yar, los otros tratados importantes de sus enseñanzas son:

– Los himnos a Arunachala que contienen la parte mas devocional. Puedes descargarlos aquí 

– Los poemas Ulladu Narpadu y Upadesa Undiyar (ambos contenidos en el libro Ramanopadesa Noomalai). Puedes descargarlos aquí.

– El libro Guru Vachaka Kovai: la colección de las Enseñanzas de Ramana Maharshi, escrito por su discípulo Sri Muruganar. Contiene todas sus enseñanzas. Puedes descargarlo aquí

– El libro El camino de Sri Ramana partes 1 y 2 escrito por su otro discípulo destacado Sri Sadhu Om. Contiene toda su enseñanza. Actualmente solo está disponible en inglés.

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Si estas enseñanzas son de tu interés, y te gustaría conocerlas y practicar juntos, próximamente abriré un grupo online. Puedes escribirme al mail: nuria.alonso.info@gmail.com

«Una única sílaba brilla siempre en el Corazón como el Sí Mismo»

Sri Ramana Maharshi

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