Nuria Alonso
La historia de vida no es lo que somos ni mucho menos, ni tan siquiera una pequeña parte por más que nos aferremos a ella. Más probable es que solo sea un camino que transitamos temporalmente para aprender y despertar.
Mi camino estuvo marcado por la búsqueda de lo trascendente, de la Verdad y del fin del sufrimiento. Terminé la carrera de psicología sabiendo que en ella no encontré lo que buscaba. Fue poco después, al tocar fondo en medio del vacío y sufrimiento, que sucedió un despertar inesperado. En él se abrió la percepción a la Conciencia siempre presente y el Amor que emana de ella, y esa apertura tuvo el poder de transformar mi mente y dar a mi vida un giro completo y radical.
Desde entonces, ha sido un camino de muchos cambios, intenso e incesante hasta llegar al día de hoy, donde mi corazón descansa sabiendo que Aquello que buscaba es Quién Soy… y no hay más que buscar, aunque sí mucho que soltar, para la completa Libertad.
SOLTAR PARA ABRIRSE AL AMOR
En esos años, tras ese despertar, viajé por India. Fueron dos viajes largos y determinantes, y ambos tuvieron algo en común: a mi regreso me requirieron soltar todo y empezar de nuevo. Como si cada etapa fuera una muerte, que luego pedía volver a nacer.
Después del segundo viaje, me asenté en España, y resurgió el llamado y vocación de ayudar en el sufrimiento humano que me había llevado a estudiar psicología. Me formé en terapia regresiva y sanación energética entre otras, buscando nuevas formas, y trabajé en distintos centros hasta que monté mi propia consulta. Estuve muy activa y totalmente volcada con meditaciones, charlas, impartiendo formación en sanación y otras actividades como encuentros en lugares sagrados. Fue una etapa de varios años de servicio y compromiso en la que aprendí mucho, pero a nivel personal, seguía buscando.
Buscaba experiencias místicas, trascendentales, y viví muchas e intensas, pero tras cada una venía una caída… y después el mismo anhelo, de ir más profundo, de fusión completa con Dios… hasta que la confusión y el sufrimiento se hizo tan intenso que oré con toda la fuerza de mi corazón pidiendo solo la Verdad y soltar todo lo demás. Mi oración fue escuchada, y, sin saber cómo, cierre tras cierre, y en pleno auge profesional, fui dejando todo atrás.
La noche antes de irme a vivir a otro lugar, fui a la montaña de Montserrat, que había frecuentado mucho en busca de respuestas. Pasé la noche en uno de sus lugares sagrados y al amanecer, llegó la certeza de que todo lo que buscaba es el Ser
LA LIBERTAD DE SER
Abrirme a la Verdad requirió de mi soltar todo de nuevo y volver a empezar. No fue fácil después de todo lo construido, pero confiaba. Seguí el llamado y me sumergí unos años en las enseñanzas no duales, comenzando por las de Eckhart Tolle y continuando con budismo Dzochen, Advaita, mística cristiana y David Hawkins.
En los últimos años me centré en Ramana Maharshi y la práctica de la entrega y la autoindagación. Me fui adentrando cada vez más en sus enseñanzas hasta llegar a Arunachala donde mi corazón se rindió completamente a su Silencio. Tras varios viajes a la montaña, me instalé a sus pies dispuesta a quedarme. Pero allí mismo, en su seno, su Voz me susurró donde estaba mi lugar. Y me llevó de vuelta a mi hogar en Montserrat, ahora con un corazón y una mirada limpia, llena de reverencia y aceptación completa.
El Ser está allí donde tú estás, pues es lo que Eres. Y es en la vida cotidiana donde la enseñanza más sagrada se vuelve viva. En cada momento, fácil o difícil. Lo importante es volver a la melodía del corazón: la Presencia
En mi caso, como persona en el Camino, a veces hay más consciencia de mi verdadera naturaleza, y otras menos, pero sí un propósito: Ser Libre en la sencillez de quién Soy, diluirme de puro Amor en la Presencia… Cada día me ayudo de la oración, la atención, el silencio, y todo lo que la Gracia me señala para recordar que soy el Yo Eterno y Sagrado…
Esta búsqueda y el servicio han marcado la historia de mi vida. Servir al otro en su búsqueda, en su sufrimiento, en su camino…. ahora con una mayor humildad y comprensión de esta función.
Y es que, ante cada suceso, y en cada momento, tenemos una oportunidad. Incluso en los momentos de sufrimiento, o en los sucesos más banales cotidianos. También en las experiencias intensas de despertar, o cuando sentimos un anhelo ferviente en el corazón. Y vivirlo con esta conciencia nos ayuda a darnos cuenta de lo preciada que es la vida humana. Pues todo, absolutamente todo, son caminos y oportunidades de la Gracia para rendirnos al Amor, al brillo de nuestro Ser.
Porque la puerta al Ser está siempre aquí. En ningún otro momento que este instante. En ningún otro lugar que el Corazón. Y tenemos la llave. La llave del Amor para abrirla y retornar a la Libertad
Hoy, esta búsqueda y este servicio toman forma en las sesiones individuales y en los espacios grupales que facilito: encuentros, retiros y peregrinajes para profundizar en el autoconocimiento, la Presencia y una espiritualidad viva en lo cotidiano
FORMACIÓN, FUENTES DE CONOCIMIENTO Y EXPERIENCIA
Formación académica
Licenciada en Psicología, rama clínica. Curso de posgrado en Terapia de Conducta. Máster en Inteligencia Emocional.
Camino y fuentes espirituales
Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi (Advaita), Eckhart Tolle, David Hawkins, mística cristiana, oración y contemplación, y budismo tibetano Dzogchen. En menor medida, Mindfulness, Vipassana y Un Curso de Milagros.
Otras formaciones
A lo largo de los años también me formé en terapia regresiva, Reiki, distintos sistemas de sanación energética y cursos de crecimiento personal
Experiencia
Más de veinte años de experiencia acompañando a personas en sesiones individuales y facilitando actividades grupales enfocadas en el autoconocimiento y la espiritualidad.
Si algo de este camino resuena contigo, puedes conocer las propuestas que comparto para profundizar en el autoconocimiento, la Presencia y el camino espiritual
«Tú eres en verdad el Ser, puro e infinito, el Ser absoluto. Tú eres siempre el Ser y nada más que el Ser.»
Ramana Maharshi
